«La poesía es la resonancia de la luz, así como la luz y sus vivacidades es poesía»

ENTREVISTA A FRANCISCO GARZÓN CÉSPEDES

 

Francisco Garzón Céspedes no es solo un poeta reconocido en todo el mundo. Es ante todo un teórico del verso y sus posibilidades, un practicante del poema que ha dedicado su vida a experimentar con este arte como fuente de energía. «La poesía es la resonancia de la luz, así como la luz y sus vivacidades es poesía», nos dice cuando le preguntamos qué representa este arte para él.

Benedetti y Cortázar en La Peña de Los Juglares

El poeta nos recibe en su casa en un salón repleto de libros y recuerdos, de premios acumulados en vitrinas, de recortes de periódico que Francisco protagoniza. Si ha de destacar alguna actuación recuerda un público con especial cariño, el que le acompañó cada domingo durante diez años en el parque Lenin en La Habana. Allí estuvo al frente La Peña de Los Juglares junto con la compositora y cantante Teresita Fernández. Entre helechos y alrededor de unas cuantas piedras ese pequeño espacio del mundo se convertía cada semana en tablas de un teatro cuya función principal centraba la poesía. Se narraba, se recitaba, se cantaba y las reglas del juego incluían un invitado nuevo cada semana al espectáculo. Según nos cuenta Francisco, por este escenario de la Habana pasaron desde Benedetti, Cortázar u Onetti, quienes leyeron textos inéditos, hasta la música de Silvio Rodríguez o Pablo Milanés.

Hubo poesía en su vida siempre, incluso antes de haber poesía en sí misma. Así, sus primeras influencias se las debe a “la sensibilidad y oralidad de mi madre” y a “las letras de las canciones que ella escuchaba por la radio”. Hubo poesía también en algunos momentos complicados de su vida—el poeta se rehabilita tras sufrir un ICTUS hace un par de años—, y no puede imaginarse un futuro sin ella: “La poesía es la luz del aliento vaticinador de la palabra. La poesía es un potro y es su galopar. Percibimos el corcel de la poesía e intentamos acompañarlo, su galope resuena en la certeza de que no desistiremos. Algunas veces conseguiremos ser el potro de la poesía, y algunas otras seremos si acaso su vulnerable galope”.

Traducido a más de ocho idiomas

Garzón cuenta con cincuenta y tres libros impresos en varios géneros y sus textos han sido traducidos al árabe, catalán, francés, griego, holandés, inglés, italiano y al portugués.  Lleva toda una vida escribiendo sencillamente sobre su vida y sus realidades: “No me gusta lo de nacer para morir. No me gustan las injusticias del mundo. No me gusta el peso en negativo de los años. No me gusta que este o estos dramas los hayan vivido tantos humanos desde la aparición de la especie. No me gustan las dificultades económicas -esto incluso desde mis austeridades, disciplinas y despojamientos-. No me gusta que a veces escribo notas sueltas no literarias para que el tiempo continúe transcurriendo con sentido y algo bueno vuelva a suceder o mi mente pase a otra cosa, mientras por fortuna amo y soy amado”.

Su último gran reto fue plasmar el paso del tiempo en una trilogía sobre el amor en sus distintas facetas. “Al cumplir 60 años de edad algo me resultó complejo-, pues sabes -uno sabe- que ya viviste más de lo que aún podrás vivir, sabes que has vivido un número de etapas -en mí muy diferenciadas a distintos niveles-, sabes que invertiste vida en cumplir y seguir cumpliendo, y hay cicatrices, experiencias multifacéticas y contrapuestas… Yo me pregunté en qué punto estaba y si lo más importante de mi existir: mi obsesión por el amor de la pareja, y por acceder y construirlo con luz, con belleza, en sus totalidades y significaciones, estaba indemne, completo; y si mis capacidades: las de conciencia y conciencia humana social, las de mis principios de visión justa y más igualitaria del mundo, las de amar y la de escritor -que es lo primero que me considero /ser humano, ser social y poeta/- se hallaban en plenitudes.” El amor es gaviota del nosotros / Diez trilogías del amor (Huso Editorial- editora Mayda Bustamante; últimos ejemplares en librerías españolas) es el resultado de este reto que culminó tras diez años de trabajo y de interacciones creadoras con su principal colaborador el reconocido artista oral y escritor mexicano José Víctor Martínez Gil.

BIOGRAFÍA:

Francisco Garzón Céspedes (Camagüey, Cuba, 1947/España). Poeta. Escritor y hombre de la escena. Licenciado en periodismo y comunicólogo. Entre sus numerosos libros: Recopilación de textos sobre el teatro latinoamericano de creación colectiva (Editorial Casa de las Américas, 1978), Amor donde sorprenden gaviotas (Editorial Letras Cubanas, 1980), Cupido Juglar, el niño más travieso (coautoría, Editorial Universitaria Centroamericana EDUCA, 1985), El arte (oral) escénico de contar cuentos (Editorial Frakson, Biblioteca Encantada de Juan Tamariz, 1991; y Ediciones del Ministerio de Cultura de Egipto, traducido al árabe, 1996), Teoría y técnica de la narración oral escénica (Editorial Páginas, 1995), Cuentos para un mordisco (Ediciones OEYDM, 2001), Oralidad escénica (Editorial Ciudad Gótica, 2006), Cómo aprender a contar oralmente y a comunicarse mejor (Ediciones Adagio, 2011), Los 1111 pequeños cuentos del hombre que amaba contar (COMOARTES, 2012), El amor es una bala de plata / Cazador de encuentros (cuentos / novela) (Ediciones COMOARTES, 2012), Normales los sobrevivientes (Ediciones Matanzas, 2013), “Construir, siempre construir” / Responde Alicia Alonso Cuestionario “Garzón Céspedes” (Ediciones Cumbres, 2013). El amor es gaviota del nosotros / Diez trilogías del amor (Huso editorial, 2018).

Leave a Reply